jueves, 6 de septiembre de 2007

Vacaciones Naturales o ... Naturistas


Estas minivacaciones has sido diferentes. Teníamos que elegir un sitio de playa por aquello de que nuestro pequeño guerrero también disfrutara de los últimos resquicios de verano.
Como los típicos destinos playeros, así como los hoteles de los mismos, no son nuestro fuerte, decidimos buscar algo que por lo menos nos aportara una experiencia diferente.
Nuestro gusto por lo natural (y por qué no decirlo, la basta experiencia como naturistas), nos llevó a decantarnos por el único hotel naturista de España, que se encuentra en la costa almeriense, más concretamente, en Vera.

La estancia es, cuanto menos, curiosa, a la par que natural. La sensación de estar todo el día como nuestras madres nos trajeron al mundo, es muy gratificante.
Estamos acostumbrados a perdernos en alejadas playas nudistas, donde, con suerte, sólo tienes unos cientos de metros en los que se te "permite" despojarte de la ropa y, aún así, ser centro de miradas, no del resto de naturistas, si no de los muchos mirones que se empeñan en que su paseo matutino por la orilla tiene que ser justo por ese trocito de playa.

Pero en este innovador hotel es distinto porque la gente está agusto. Hay familias enteras, parejas de ancianos, gente de todo tipo, nacionalidad, etc, y sobre todo, hay gente que se respeta entre sí y donde no se mira la esculturalidad de los cuerpos (son admitidas la celulitis, los michelines, y cualquier estrago propio de la edad o de la vida sedentaria y el buen comer).

También hay sitio para los pequeños escarceos amorosos entre parejas, sólo descubiertos por ojos conocedores, pero siempre en la discrección de alguna azotea o en algún jacuzzi supuestamente cerrado en horario nocturno, siempre respetando y nunca delatándolo.

P.D. La foto forma parte de la galería de fotos que el propio hotel tiene en su página web.

miércoles, 29 de agosto de 2007

El puro de la paz

Esta foto es de hace algunos años, en Cuba. Fue una foto totalmente espontánea. Este señor, con arrugas que denotaban una gran cantidad de años, estaba sentado en una hamaca, fumándose un gran puro, como no podía ser otra cosa en Cuba.
Nos vio salir de una tienda y se acercó a nosotros y sin mediar palabra, se agarró a Javi, le ofreció fumar de su puro, y nos dijo con voz carrasposa que le hiciésemos una foto.
Así lo hicimos con gusto y después, nos pidió, como no podía ser de otra forma, una propina por haberle inmortalizado en nuestros recuerdos.
Ahí queda la foto, ahí queda el recuerdo de los siempre sonrientes cubanos.

jueves, 16 de agosto de 2007

Vision viajera

Ayer, intentando buscar en el baul de los recuerdos fotos de nuestros primeros viajes para poder escanerlas y colgarlas en este blog, me di cuenta de una cosa: cada viaje que uno hace, le prepara un poco más para el siguiente.

Tengo recuerdos bonitos, menos bonitos, ,... de todo, de todos y cada uno de los viajes que hemos hecho, pero viendo aquellas fotos pude comprobar que la visión viajera va madurando a la vez que nosotros mismos. Aquellas fotos están cargadas de monumentos, piedras, algún paisaje, pero no encontré fotos que reflejaran las culturas de aquellos lugares por los que pasábamos.

Nuestros viajes eran de una mente casi adolescente que aún no apreciaba la belleza auténtica de las cosas.

Por suerte, eso va cambiando y cada vez buscamos destinos que nos aporten algo diferente a lo conocido. Nuestras fotos buscan reflejar esa costumbre ancestral, esa cara arrugada cargada de historias que contar o ese sitio que, bonito o no, nos transmita una sensación.

Por eso, en este post no voy a poner fotos.